Ansiedad y Probióticos

¿Sufres de ansiedad? Te has preguntado alguna vez, si esto tiene una conexión con tu intestino?...


La angustia que sentimos cuando tenemos ansiedad es realmente una señal que nos puede ayudar en nuestra vida, porque cuando es "sana", nos ayuda a prepararnos cuando enfrentamos una situación que ponga en riego nuestra integridad física y nos induce a buscar información que nos permita comprender alguna situación.


Cuando no somos capaces de controlarla, esta ansiedad se convierte en "patología mental" que ocasiona diversos trastornos mentales: (preocupación, inquietud, irritabilidad, desesperación, incapacidad de concentración, etc.)

También ocasiona trastornos físicos: (tensión muscular, sudoración, sequedad de boca, mareo, dolor de cabeza, palpitaciones y náuseas).


En ocasiones, esta ansiedad patológica se desarrolla y conforma cuadros sintomáticos que constituyen los denominados trastornos de ansiedad. Entre estos se incluyen el trastorno de ansiedad generalizada, el de ansiedad social, la muy común ansiedad por separación, el trastorno de pánico, etc.


La Ansiedad se atribuye y se limita a la Psicología de una persona, principalmente a causa de los shocks emocionales. Sin embargo, debemos de comprender que el Ser Humano es una Totalidad integrada. Y si bien es cierto que un shock emocional puede detonar diversas alteraciones en el individuo, (Dolor, miedo, angustia, tristeza, etc.) Debemos conocer los diferentes elementos que existen para restablecer esa condición y devolver a la persona la estabilidad y armonía.


Fisiológicamente funcionamos en base a un mecanismo de acción/inhibición que se encarga de regular las secreciones hormonales, neurotransmisores, jugos gástricos, etc. Entonces, desde la ingesta y digestión de alimentos, los movimientos de los músculos y las descargas neuronales funcionan de la misma manera, con un proceso binario, en tal equilibrio y precisión, que hace funcionar todos los procesos vitales, todos, ya sean fisiológicos, psicológicos o emocionales.


El equilibrio se expresa desde los microorganismos hasta la sociedad y es por ello, que si deseamos establecer mecanismos de equilibrio, debe ser desde una perspectiva holística, integrativa de todo el ámbito celular y el colectivo de microorganismos que nos habita.


En un entorno como en el que vivimos actualmente, contaminado, estresado, encerrado y con la sensación de peligro de un contagio a cada momento, es difícil por no decir imposible, para muchas personas mantener una armonía y bienestar.


Lo mismo sucede en nuestro interior, un medio intestinal en descomposición y con exceso de tóxicos patógenos, genera un estrés fisiológico que al final, desencadena una enorme cantidad de trastornos psicológicos, la Ansiedad, es uno de estos.


"La sede principal de los trastornos psicológicos, se ubica en la region entre el estomago y los intestinos". Phillipe Pinel (1745-1828).


Los probióticos son útiles para el tratamiento de la ansiedad. Ya que que estos cuentan con efectos ansiolíticos. Se ha comprobado en animales (revisión sistemática y metanálisis) y también en personas. Ingerir determinadas cepas bacterianas (Streptococcus, Bifidobacterium , Lactobacillus y Lactococcus) ha demostrado en estudios y ensayos clínicos mejorar el estado de ánimo y disminuir o aliviar el estrés y la ansiedad.

La explicación radica en la relación bidireccional entre el tracto gastrointestinal y el cerebro, lo que se conoce como eje microbiota-intestino-cerebro. Por lo que regular la microbiota intestinal mediante probióticos puede ser una terapia complementaria para tratar y/o prevenir los trastornos de ansiedad y otros trastornos emocionales.

El consumo de estas bacterias vivas parece aliviar los síntomas de ansiedad tanto en personas sanas en condiciones de estrés como en aquellas con un diagnóstico de ansiedad (metanálisis).


En un estudio en el que participaron estudiantes universitarios sanos se observó que tras 28 días de ingesta diaria los probióticos mejoraron la ansiedad neurofisiológica y la preocupación, entre otros síntomas. Y este metanálisis mostró que disminuían los niveles de ansiedad en poblaciones con esta patología.

En definitiva, los hallazgos de todos estos estudios científicos sugieren que los probióticos pueden tener el potencial terapéutico para tratar la ansiedad. Asimismo, se investiga (revisión y metanálisis) el tratamiento con los compuestos que promueven el florecimiento de estas bacterias: los prebióticos.


Las cepas de los Probióticos orgánicos de Trofolife, te ayudaran a mantener un equilibro en la microbiota así como en el organismo en general, ya que estos microorganismos se autorregulan y eliminan las bacterias patógenas, limpiando tu intestino y contribuyendo a una comunicación efectiva INTESTINO-CEREBRO.


Probiotek esta creado con insumos de la mas alta calidad para proporcionar al organismo probioticos beneficos eficientes, son capaces de traspasar la barrera de acido clorhidrico del estomago y llegar vivos al intestino, eliminando a su paso todas la toxicidad bacteriana.

ProBioTek contiene billones de Microorganismos funcionales biofermentados: (Lactobacilus:acidophilus/bulgaricus/fermentum/plantarum/

rhamnosus/casei y Bifidobacterium bifidum).

Abundante en Minerales como el Magnesio, Cromo, Hierro,

Boro, Fósforo, Cobalto

Omegas 3, 6 y 9, Vitaminas E, A y B.

Una dieta Trofológica a base de alimentos y suplementos naturales es vital para aliviar la ansiedad. Seria muy beneficioso hacer de este tipo de alimentación un habito esencial para reducir la ansiedad.

Estudios asocian las dietas nutricionalmente pobres a un mayor riesgo de padecer este u otros trastornos mentales. «La evidencia sugiere —señala este artículo publicado en la revista Psychiatry Research — que la dieta desempeña un papel importante en el desarrollo de los trastornos mentales, especialmente la ansiedad».

Por ejemplo, se ha podido comprobar que el déficit de magnesio ocasiona irritabilidad, insomnio y problemas psicológicos como confusión, dificultad en el aprendizaje y mala memoria. También trastornos de conducta y cambios de humor, hipertensión o ritmos cardíacos anormales.

El triptófano, un aminoácido esencial (es decir, solamente se obtiene a través de la alimentación), regula la secreción de serotonina y melatonina, asociadas a la relajación y el descanso. Y algo parecido sucede con los ácidos grasos omega-3 (ensayo 1) o la vitamina C.

Contienen estos nutrientes, y por tanto pueden ayudar a calmar la ansiedad, alimentos como:

  • El huevo orgánico (de granja). ¿Sabías que consumir huevos de forma habitual puede reducir la ansiedad hasta un 20 %? Sus ácidos grasos omega-3 EPA y DHA desempeñan una labor importante en el bienestar emocional, evitando que el cortisol se dispare en situaciones de estrés y ansiedad (estudio 1). También contienen triptófano.

  • fuentes dietéticas de ácidos grasos: pescados como el salmón o el atún, las nueces o el aguacate.

  • Las verduras de hoja verde. (De color verde oscuro), las espinacas o las acelgas son ricas en magnesio, mineral que promueve la relajación de los músculos, calma los nervios y ayuda a conciliar el sueño.

  • Los cítricos. Un estudio reveló que la vitamina C nos puede ayudar a recuperarnos más fácilmente de una situación de estrés, al favorecer la reducción de la presión sanguínea y los niveles de cortisol.

  • Naranjas, mandarinas, toronjas, son fuentes de ácido ascórbico.

  • Frutos rojos. ricos en antioxidantes (Puedes suplementarlos con OPC).

  • Plátano, rico en magnesio

  • Chocolate sin o bajo en azúcar, contribuye a elevar los niveles de triptófano y serotonina.

  • Y un sin fin de granos y semillas como las semillas de Chía y Linaza, también muy ricas en magnesio, ácidos grasos, proteínas etc., etc. (Puedes suplementarlos con EMLIFE).

QUE DEBEMOS EVITAR...

  • comida ultra procesada, azúcares, harinas y alcohol, tabaco y también el café en exceso.

Que vivas con salud...




Probióticos, la nueva terapia para la ansiedad

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